viernes, 5 de abril de 2013

ESPERANDO LOS 8



Todavía recuerdo ver en la puerta de nuestro armario un número 8 colgado en azul.

Un número en lo alto de la puerta blanca, inalcanzable y símbolo de triunfo.



Podría tener unos 6 años, y claro llegar a los ocho era todo un reto, una largo largo camino.

Parece que nos empujan al crecimiento a sumar años, a avanzar hacia delante.

Llegaron los ocho y poco a poco vas alcanzando el resto de cifras hasta la pubertad.



Extraño los buenos momentos pasados con Nancy en la habitación, la mía era la Nostalgia, todavía la tengo y mis sobrinas juegan con ella.

Unos momentos de sueños, jugando a ser mamas, mayores y con una boda a los 25? ja ja jja.

Todo bien programado, porque la edad cuenta.

Estando en la adolescencia, el tiempo parece que se detiene y nos cuenta cada vez mas cumplir años.
De los 15 a los 18, nos parecían una travesía un calvario hasta liberarnos con la mayoría de edad y así ser LIBRES.

Llegado los 20, la montaña rusa empieza su descenso y te plantas con 30 sin darte cuenta ¿ que ? ¿ ya hemos llegado ?

Nos reímos de nuestros sueños y anhelos. ¿ quien quería esa libertad ?



Te levantas un día, te miras al espejo que ves los 40 a la vuelta de la esquina.

Sigues jugando, sigues soñando y te ríes de las absurdas reglas que te imponías y de las cifras para cumplir sueños.

Esto continua, aunque os confieso que me gustaría volver a ver ese número otra vez en la puerta.