sábado, 17 de enero de 2015

BUSCANDO UN HUECO...



Hoy estaba viendo un programa de televisión hablando sobre un tema tabú "el suicidio". Una realidad que muchos intentan ignorar y que muy pocos conocen. 
Las cifras son alarmantes, 3.500 personas anualmente se suicidan en España y cada 40 segundos una personas se suicida en el mundo.

Como decía un experto, alrededor de 1.500 personas mueren en accidentes de tráfico y la cifra se ha reducido debido a las campañas de información, las mejoras en las carreteras y la calidad de los coches.
Mas de 100 mujeres mueren por violencia de género y por tanto se aplican nuevas medidas de actuación, información y apoyo.
Para estas y muchas otras cosas, los gobiernos se involucran en mejorar las cifras, ahora para el suicidio NADA.

Las cifras en estos dos años de crisis han aumentado entre un 10-15% más y pocos conocen estos datos.

Los recursos sanitarios son escasos y la actuación de profesionales, médicos y familiares son insuficientes.
Sobre todo por la falta de información y vencer el miedo al tema, en el caso de familiares.

Parece que es normal que alguien esté deprimido y que una depresión "la tiene casi todo el mundo", cuando se trata de una enfermedad mental que tiene tratamiento.
Pero no se informa, no se trata y no se habla del tema.
Por vergüenza, por falta de información y por no involucrarse.

Cada vez que alguien dice ante una crisis "me gustaría morirme", la respuesta es "no digas eso", en vez de preguntar "que puedo hacer por ti".

En vez de estar mas atentos a lo que pasa a nuestro alrededor, son conscientes de nuestras emociones y si por un tiempo largo, estamos apáticos, tristes y desganados. Es que nos pasa algo y debemos de pedir ayuda.
Cuando a nuestros familiares, amigos y conocidos, vemos que han cambiado su forma de comportarse y muestran las pocas ganas de vivir, dar nuestra ayuda e incluso dar parte de la situación a otras personas.

No mirar hacia otro lado, "a mi que". 

Como ya he dicho en otras ocasiones, somos en muchos casos abanderados de grandes guerras (el hambre en el mundo, las injusticias y las epidemias), pero muchas veces, nos piden compañía, atención y entonces "no tenemos tiempo".

No hay tiempo para llamar a nuestros familiares y amigos para ver como se encuentran, tomar un café con ese amigo triste y darle alegría, visitar a nuestros mayores y escuchar sus historias. 
NO HAY TIEMPO

En varios casos, la apatía y la tristeza empiezan rompiendo esos lazos de conexión con la vida. La pérdida de empleo, separaciones, o distanciamiento con amigos. 
La realidad se vuelve oscura y la interpretación está en nuestra cabeza de una manera distorsionada, nos metemos en un pozo donde no hay salida y solo con ayuda en muchas ocasiones lograremos salir, de lo contrario nos hundiremos.

Encontrar nuestro hueco, nuestro sitio, el sentido de nuestra existencia.

No sé si os ha pasado alguna vez en algún restaurante donde compras la comida en tu bandeja y luego no encontramos una mesa para sentarnos, la sensación de incomodidad es enorme, la angustia y las dudas.
Al igual que en el cine cuando llegar tarde, todo oscuro, sin poder encontrar tu sitio y muchas veces está ocupado y te toca discutir jejeje.
Aventuras desagradables, que solo duran unos minutos en nuestra vida, pero que para muchas personas dura muchos años.

La sensación de no encontrar unos amigos con los que te sientas a gusto y formes parte del "grupo", el no tener unos compañeros de trabajo con el fin de tener al menos una relación cordial o en el caso de no encontrar pareja.

Son algunos ejemplos de no encontrar nuestro sitio, nuestro sentido en la vida.

Que complicados somos y como se nos pueden torcer las cosas, la vida ya de por si tiene sus golpes (enfermedades, muertes y accidentes) y para colmo tenemos que vernos en estas cosas tan absurdas como no tener a personas con las que compartir nuestra vida, nuestro camino y no optar por una calidad de vida con un trabajo que nos dignifique.

 

viernes, 2 de enero de 2015

YA VIENEN LO REYES ...


Si ya queda poquito para que vengan.

Sin duda mi fiesta favorita de Navidad, llena de magia.

La historia de los mismos es todo un enigma y en Colonia están en la catedral los restos de los reyes magos. Única reliquia en el mundo.

Siempre recuerdo con emoción el día 5 y 6 de Enero, días fríos y de Luna llena.

Comprando ese riquísimo roscón de reyes y esperando en esas colas interminables jejeje.

Escribiendo mi carta a sus majestades a fin de que por lo menos uno de los tres pedidos llegara.

Y llegó el día 5 a poner los reyes de chocolate en el árbol y esperar hasta el 6 para comerlos.

Limpiar y colocar todos los muñecos para que sus majestades vean cuidamos las cosas.

Los zapatos limpios a fin de que sean llenados de caramelos.

Agua y pan para los camellos, dulces y licores para sus majestades.

Ver la cabalgata de reyes por la tele y acostarse prontito para que no te pillen despierto.

Nervios, muchos nervios por la noche. ¡ parece que les oigo entrar !

Si estoy dormida, me darán un beso de despedida.

A la mañana siguiente y al primer hilo de luz ¡ ARRIBA !

Ver que hay debajo del árbol, ¡ OHHHH cuantos regalos !

¡ QUE ALEGRÍA MAS GRANDE ! ¡ Y NO HAY CARBÓN !

Me he portado muy bien.

Abrir los regalos, jugar y jugar. Comer los chocolates.

¿ No te parece esto una pisada de un Rey ? ¡ Yo creo que si !

La comida de reyes, todo riquísimo y a enseñar a los abuelos los regalitos.

Ya pasó todo muy rápido y hasta el próximo año.

Hoy miro a la ventana con la misma ilusión, esperando que venga a verme, esperando esos regalitos y deseando verlos.

Ya tengo mi carta...

Queridos reyes magos,

Este año creo que he sido bastante buena y os quisiera pedir salud para todos y mucha mucha paz.

Deseo que mis sueños se cumplan y encontrarme con gente a fin a mi.

Quisiera viajar, tener una oportunidad laboral y seguir soñando.

Me despido hasta el año que viene y espero que haya mucha mucha gente como yo que siga creyendo en vuestra magia.

Besitos...