sábado, 10 de septiembre de 2016

DECÁLOGO PARA VIVIR EN PAREJA



" El corazón tiene razones que la razón no entiende".

Quería empezar con esta frase loca, que describe muy bien que es el amor.

En mi opinión, no hay una fórmula mágica ya que conocemos parejas ejemplares rotas y otras desastrosas que siguen juntas. Pero creo que hay algunas recomendaciones que nos pueden ayudar a tener algo más de éxito en las mismas.

1- Tenemos que entender que ya no estaremos solos y por tanto nuestras rutinas se verán modificadas.

2- Nuestro egoísmo tendrán que bajar de nivel y empezaremos a compartir espacio, ideas y tiempo.

3- Cuidar y cuidarnos, no descuidar la atención al otro y ojo con abandonarnos física y mentalmente.

4- Diseñar el espacio en común, tanto de vivienda como de vida. Hacer nuevas amistades, nuevas actividades y nuevos retos.

5- Priorizar ante el resto, nuestra unión y cambiar las preferencias.

6- No descuidar los afectos, cariños y atenciones diarias. Poner el contador a cero todos los días al amanecer.

7- No guardar el cajón con recriminaciones y hablar de los problemas una vez que los tengamos en la mesa.

8- Tener nuestro propio espacio y compartir parte de él, pero no vivir dentro de otra persona o vivir de una manera individual. Vivimos en pareja, no secuestrados pero tampoco en modo "rodríguez".

9- La paz que se sienta con esa persona en la casa y la alegría es la clave para saber si estamos en lo acertado. No podemos vivir en guerra constante o en indiferencia, para esos casos es mejor vivir en soledad.

10- Agradecer cada gesto, cuidar cada detalle, jugar, sonreir y participar en las tareas domésticas. Avanzar en el futuro y solucionar los problemas que van surgiendo.



sábado, 3 de septiembre de 2016

EMPEZAR OBRAS EN LA CASA



Es una de las ideas más tediosas que se nos pasa por la cabeza, cada vez que nos plantean o tenemos que hacer "obras" en nuestra vivienda.

Todos sabemos lo horrible que es ponerse a esa tarea, pero conocemos los resultados que obtendremos y esa es nuestra recompensa.

LO PRIMERO

- Tener muy claro que necesitamos en nuestra casa y no excedernos con gastos extraordinarios.

- Pedir varios presupuestos y no conformarnos con dos o tres.

- Pedir opinión de familiares, amigos o conocidos; pero no influenciarnos de tal manera que no seamos capaces de tomar un criterios por nuestro propio instinto.

A TENER EN CUENTA

- La duración de la obra y época en la que se empieza, concretar ese tiempo aproximado de duración y aprovechar las épocas de calor.

- Apostar siempre por profesionales y por empresas de varios trabajadores. Un solo o dos trabajadores en una obra grande, es muy probable que la cosa vaya más lenta de lo previsto.

- Presupuesto realista, puesto que nadie da dos duros a peseta y por tanto cuando veamos precios totalmente descompensados en los presupuestos, leamos la tetra pequeña antes de firmar por los más baratos.

MANOS A LA OBRA

- Aprovechar unos meses antes de la obra previstas, para hacer esa "limpieza general" que se focalizará en tirar únicamente lo que ya no necesitemos y clasificar nuestras cosas por estancias y por clasificación de objetos.
La limpieza, la dejaremos para después de la obra. No queremos mal gastar energías.

- Concienciarnos de la obra en sí y buscar alternativas para tener una estancia lo más agradable posible. Es decir (casas de familiares, amigos o incluso alquilar un inmueble).

- Tener paciencia y empezar a organizar nuestras cosas por clasificación de orden a fin de avanzar en el empaquetado de los objetos.

- Concienciarse de lo que es un obra y concienciar al resto de familia para no crisparse antes de empezar.

- Comprar cajas de cartón y empezar a guardar todo lo que no se vaya a utilizar.

- Buscar un guarda muebles, en el caso se vivir en la vivienda y evitar destrozos de objetos valiosos.

- Dejar a la vista las cajas de nuestras pertenencias más utilizadas, siempre con rótulos y en cada estancia.

- Buscar una ayuda extra, por ejemplo en el aseo y en el baño. Un ejemplo, sería un vecino de confianza que nos permita utilizarlo en el caso necesario.

- NUNCA, NUNCA, dejar en manos de los profesionales las decisiones de las obras de nuestra casa. Tenemos que estar pendientes de cada detalle, preguntar y dar las órdenes necesarias.
Recodar que es nuestra casa y no la del arquitecto o albañil, por tanto a ellos nos les importa mucho como quedará al final de la obra.

AL FINAL

- Una vez terminada la obra, respirar hondo y empezar a organizar una nueva forma de vida en ella.

- Poco a poco ir limpiando y colocando las cosas. Evitando el stress y aprovechando a desechar lo que ya no necesitemos.
También, es bueno poner elementos nuevos en nuestra casa que indiquen un cambio en la misma debido a la obra.